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Cómo la migración de los millennials está cambiando el panorama del comercio minorista en EE. UU.

Entre 2020 y 2021, el 85 % de los compradores de vivienda de entre 31 y 40 años compraron en un barrio periférico o en un pueblo pequeño. En todo EE. UU., los millennials se están mudando en masa de las grandes ciudades a los barrios periféricos. ¿Por qué? Porque los precios se les están yendo de las manos. Según Business Insider, «muchos millennials que esperan comprar una casa y tener hijos se están viendo obligados a abandonar los barrios urbanos en los que han construido sus vidas y que se han transformado para adaptarse a ellas». Pero, ¿qué efecto tiene esta migración en el comercio minorista tradicional? Una cosa está clara: los datos precisos son la clave de todo esto.

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Por qué los millennials se están marchando de las ciudades

Debido al aumento de los costes de la vivienda en las ciudades, los millennials llevan años mudándose fuera de las zonas urbanas. Cuando estalló la pandemia de la COVID-19, millones de personas se vieron confinadas en pisos pequeños. Como resultado, la demanda de viviendas más grandes se disparó. Sin embargo, hay escasez de pisos familiares en las ciudades, ya que a los promotores les resulta más rentable construir estudios y pisos de un dormitorio. Esto ha llevado a que aumente la demanda de viviendas más grandes en las afueras. Las afueras ofrecen más espacio a un precio más bajo, lo que hace que los millennials renuncien a las ciudades de moda que ellos mismos ayudaron a revitalizar. 

Según los últimos datos del censo, en el año 2022 los adultos de entre 20 y 29 años se mostraban más dispuestos a mudarse por motivos relacionados con la vivienda que por razones familiares o laborales. Una investigación realizada por el Centro Conjunto de Estudios de la Vivienda de Harvard ha revelado que las ciudades con los alquileres más altos y la menor disponibilidad de pisos de tres o más dormitorios han visto cómo, en los últimos años, gran parte de su población millennial se ha trasladado a las afueras.

Vivir en barrios donde se puede ir andando a todas partes, con un montón de servicios como tiendas, restaurantes y espacios públicos, es una opción muy popular entre los millennials. Sin embargo, estas zonas suelen ser más caras. Según un análisis de 2023 sobre el urbanismo peatonal, los compradores de vivienda en las 35 áreas metropolitanas más grandes de Estados Unidos pagaron un 34 % más por vivir en barrios peatonales, mientras que los inquilinos pagaron un 41 % más. Aquí entra en juego el principio de «Ricitos de Oro» del mercado inmobiliario millennial: los millennials quieren salir de las ciudades por los alquileres y los tipos de interés desorbitados, y buscan barrios con una accesibilidad peatonal similar en zonas que cada vez son más caras. 

Toda esta charla sobre el presupuesto y el coste de la vida nos lleva a nuestra pregunta principal. Es decir, ¿qué significa esto para el comercio minorista tradicional? ¿Cómo pueden adaptarse los comerciantes a estos cambios demográficos?

El efecto de la expansión urbana de la generación millennial en el comercio minorista

Los patrones migratorios de los millennials pueden tener importantes repercusiones en el sector minorista, ya que influyen en el comportamiento de los consumidores, la demanda del mercado y la distribución geográfica de los establecimientos minoristas. A continuación te explicamos cómo estas tendencias migratorias pueden afectar al sector minorista.

Cambio en la demanda del sector minorista 

A medida que los millennials se van de las ciudades y se instalan en zonas suburbanas o rurales, la demanda minorista en estos lugares podría aumentar. Es posible que los comercios tengan que adaptar sus estrategias de mercado y su oferta de productos para satisfacer las preferencias y necesidades de los consumidores suburbanos y rurales, lo que podría dar lugar a la expansión o a la apertura de nuevos establecimientos minoristas en estas zonas.

Cambios en el formato y la gama de productos

Puede que los comercios tengan que adaptar el formato de sus tiendas y su surtido de productos para ajustarse a las preferencias de los consumidores de las comunidades suburbanas y rurales. Esto podría incluir ofrecer tiendas más grandes con una selección más amplia de productos, como artículos para el hogar, equipamiento para actividades al aire libre y productos orientados a la familia que satisfagan las necesidades de las familias millennials. Además, quizá también tengan que desarrollar más sus estrategias de entrega a domicilio, ya que cientos de miles de compradores se están alejando de los centros urbanos.

Integración omnicanal 

Los comercios deben integrar bien sus canales online y offline para llegar a los millennials y atenderlos, sin importar dónde estén. Esto puede implicar mejorar las capacidades de comercio electrónico, ofrecer opciones de «click and collect» y aprovechar el análisis de datos para personalizar la experiencia de compra tanto para los consumidores urbanos como para los de zonas suburbanas o rurales.

Participación comunitaria

Los comercios que se expanden a zonas suburbanas y rurales pueden sacar mucho provecho de involucrarse activamente con sus comunidades locales y de utilizar iniciativas de marketing de base para fomentar la fidelidad a la marca y estrechar los lazos con sus clientes. Al participar en eventos comunitarios, patrocinar a organizaciones locales y establecer colaboraciones con ellas, los comercios pueden consolidar una presencia sólida y estrechar sus vínculos con los consumidores.

Logística y distribución

Los cambios en la distribución de la población pueden hacer necesario que los comercios ajusten sus redes logísticas y de distribución para garantizar que la cadena de suministro funcione de forma eficiente y que los productos lleguen a tiempo a las zonas más alejadas. Esto puede implicar optimizar las rutas de transporte, crear centros de distribución regionales e invertir en soluciones de entrega de última milla para satisfacer las necesidades cambiantes de los consumidores en diferentes lugares.

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Cómo los datos impulsan la agilidad

Los datos sobre las tiendas y los compradores son clave para que los minoristas puedan mantener su agilidad y adaptarse a los cambios en el comportamiento de los consumidores y a la dinámica del mercado. Hay varias formas en las que los minoristas pueden aprovechar los datos para mejorar su agilidad…

  • Segmentación de clientes: Los minoristas pueden usar los datos de las tiendas y de los compradores para segmentar su base de clientes y conocer mejor sus preferencias, su comportamiento de compra y sus características demográficas. Al entender los diferentes segmentos de clientes, los minoristas pueden adaptar sus estrategias de marketing, su surtido de productos y sus promociones para satisfacer mejor las necesidades y preferencias de grupos específicos, incluidos los consumidores de zonas suburbanas y rurales en ascenso social.

  • Previsión de la demanda: Analizar los datos históricos de ventas y tráfico puede ayudarte a prever la demanda con mayor precisión. Esto permite a los minoristas optimizar los niveles de stock, minimizar la falta de existencias y reducir el exceso de stock. Al aprovechar técnicas avanzadas de análisis y modelización predictiva, los minoristas pueden anticiparse a los cambios en la demanda de los consumidores y ajustar sus estrategias de comercialización y gestión de stock en consecuencia.

  • Personalización: Los comercios pueden crear una experiencia de compra personalizada para sus clientes analizando su historial de compras y sus datos de compra. Esto puede incluir recomendaciones específicas, promociones y ofertas basadas en las preferencias del cliente y sus interacciones anteriores. Al utilizar la personalización, los comercios pueden mejorar la implicación de los clientes, aumentar las tasas de conversión y fomentar la fidelidad, lo que, en última instancia, conduce a un crecimiento de los ingresos y a un aumento de las ventas.

  • Optimización de la cadena de suministro: Los datos de las tiendas y de los clientes se pueden integrar con los de la cadena de suministro para optimizar la gestión de existencias, las compras y las operaciones logísticas. Al hacer un seguimiento en tiempo real de las tendencias de ventas, los niveles de existencias y el rendimiento de los proveedores, los minoristas pueden agilizar la cadena de suministro, identificar posibles cuellos de botella o interrupciones y tomar decisiones basadas en datos para garantizar un flujo eficiente de mercancías desde los proveedores hasta las tiendas.

Los minoristas pueden mejorar su agilidad, capacidad de respuesta y competitividad en los exigentes entornos actuales del comercio minorista y el sector inmobiliario utilizando los datos de las tiendas y de los compradores. Al analizar los datos para tomar decisiones informadas en todos los aspectos de sus operaciones, los minoristas pueden adaptarse rápidamente a las condiciones cambiantes del mercado, aprovechar las oportunidades que surgen y ofrecer experiencias excepcionales que satisfagan las necesidades de los consumidores actuales, tan diversos y exigentes, independientemente de dónde se trasladen.

Aunque el hecho de que los millennials se estén marchando de las ciudades pueda suponer algunas dificultades iniciales para los comercios, también genera oportunidades de crecimiento y expansión hacia mercados aún sin explotar. Los comercios que entiendan y se adapten a los cambios demográficos podrán posicionarse para aprovechar las oportunidades que surjan y seguir siendo relevantes para todas las generaciones.

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